Por Daniel Olivero González
Resumen: Redescubrir a María Luisa Bombal es adentrarse en la bruma de la psique femenina y la vanguardia chilena. En este artículo, analizamos su obra cumbre, La última niebla (1934), explorando cómo su vida trágica y su estilo disruptivo transformaron la literatura latinoamericana, influyendo incluso en maestros como Juan Rulfo. Un viaje desde las colecciones de la Revista Ercilla hasta el erotismo y la soledad de una escritora adelantada a su tiempo.
La revista Ercilla estuvo alineada con el enfoque comunicacional de la dictadura; tras haber alcanzado cotas de buen periodismo como medio opositor a la UP, entró en una fase de entreguismo y sesgo ideológico que la alejó de la independencia que debe caracterizar a un medio que se respete.
Sin embargo, dejó un legado cultural que con el paso de los años se valora y se saluda desde este rincón de memorias y rescate: las colecciones de libros que venían junto a la edición impresa a precios bajos. Fue una iniciativa para estimular la lectura inaugurada en 1983. Una de las que más disfruto es la serie "Mejores Autores Chilenos". En mi biblioteca se encuentran muchos ejemplares, todos completamente legibles.
Entre ellos se encuentra, en una nebulosa de sentimientos y emociones, la obra de la escritora María Luisa Bombal: La última niebla. Una novela corta o nouvelle que me llevó a lo más íntimo del sentir de su protagonista, donde la realidad, asfixiante y mediocre, se entremezcla con su mundo onírico; un mundo donde ella reencuentra su cuerpo y su erotismo. La leí de un tirón una tarde nublada bajo los molles de mi casa. La pluma de la Bombal me remeció y mostró un mundo reprimido y demonizado por el prejuicio social de la época.
La última niebla (1934): El deseo tras la bruma
Es una nouvelle breve pero densa, como la bruma que le da nombre. Es la obra que inauguró la modernidad literaria en Chile al desplazar el foco del campo y el realismo social hacia el mundo interior y el deseo femenino. La trama gira en torno a una mujer atrapada en un matrimonio gélido y rutinario con su primo Daniel (quien vive obsesionado con su difunta primera esposa).
📖 Fragmento: El hastío conyugal de la protagonista
—¿Te aburres? —interroga de improviso mi marido.
—Estoy extenuada —contesto.
Apoyados los codos en la mesa, me mira fijamente largo rato y vuelve a interrogarme:
—¿Para qué nos casamos?
—Por casarnos —respondo.
Daniel deja escapar una pequeña risa...
La ambigüedad es el nombre del juego. ¿Ocurrió realmente ese encuentro o es una proyección de su alienación? La protagonista vive desdoblada entre una realidad doméstica asfixiante y un mundo onírico donde recupera su cuerpo. La niebla es la frontera en la cual se desenvuelven sus penas y anhelos.
🌿 Fragmento: La liberación y el encuentro erótico
Casi sin tocarme, me desata los cabellos y empieza a quitarme los vestidos. Me someto a su deseo callada y con el corazón palpitante. Una secreta aprensión me estremece cuando mis ropas refrenan la impaciencia de sus dedos. Ardo en deseos de que me descubra cuanto antes su mirada. La belleza de mi cuerpo ansia, por fin, su parte de homenaje.
Es el retrato de la muerte en vida de una mujer que, al final, acepta el
destino de "tejer el silencio" hasta morir. Su dolor resuena en sus últimas
líneas:
"¿Mi vida no es acaso ya el comienzo de la muerte? Morir para rehuir ¿qué
nuevas decepciones? ¿Qué nuevos dolores?"
María Luisa Bombal, su vida trágica
Nació en Viña del Mar (1910). María Luisa no encajaba en el molde de la "señorita de sociedad" de la época. A los ocho años, tras la muerte de su padre, se fue a París junto a su madre y hermanas. Allí terminó su educación escolar e ingresó en 1928 a la Facultad de Letras de La Sorbonne, carrera que culminó tres años más tarde con una tesis sobre Prosper Mérimée. Concluidos sus estudios, regresó a Chile para reunirse con su familia; al llegar conoció a Eulogio Sánchez Errázuriz, con quien inició una intensa relación amorosa que la obsesionaría.
💬 En sus propias palabras: La base real de la novela
"Está inspirada en haber tenido un amante que no tuve... Mi primera experiencia amorosa fue bastante espantosa, yo lo puse a él como marido, la novela tiene una base autobiográfica bastante trágica y desagradable... La experiencia sexual también; en esa época, las regulaciones eran para que las obedecieran los de la clase media... bastante trágica, pero uno no puede hablar de los secretos del corazón y del alma... La novela está basada en mi primer amor, que terminó a balazo limpio".
In 1933, tras separarse de Eulogio, partió a Buenos Aires invitada por Pablo Neruda. Allí participó de las reuniones de la revista Sur. En 1935 publicó su primera novela y tres años después lanzó La amortajada. En 1940 regresó a Chile trayendo los manuscritos de "El árbol". Al año siguiente, su vida daría un vuelco policial.
💥 Crónica Negra: El tiroteo en el Hotel Crillón
Su vida estuvo marcada por la pasión destructiva hacia Eulogio Sánchez. En 1941, ante el desprecio sistemático de él, María Luisa decidió tomar la justicia por su mano en uno de los rincones más elegantes de Santiago.
Lo esperó en la entrada del emblemático Hotel Crillón y le disparó tres veces a quemarropa. Él sobrevivió al ataque, ella fue encarcelada y, tras un juicio mediático, fue absuelta debido a que el tribunal dictaminó que actuó bajo una "enajenación mental" gatillada por el desamor. Este suceso grabó a fuego su estatus de "escritora maldita".
En 1944 viajó a Estados Unidos, donde vivió los siguientes 30 años. Se casó con Fal de Saint Phalle y tuvo a su hija Brigitte. Trabajó para la UNESCO y en 1946 publicó la historia de María Griselda. Tras enviudar, volvió a Chile de forma definitiva en 1973. Las penas y el alcohol debilitaron gravemente su salud; murió el 6 de mayo de 1980 en completa soledad, en la sala común de un hospital público y sin el Premio Nacional de Literatura.
Análisis de su impacto literario
Bombal regresó de Buenos Aires cuando en Chile imperaba el criollismo (relatos de huasos y vacas), trayendo consigo las vanguardias europeas y el existencialismo. Su relevancia es inmensa: el mismo Juan Rulfo confesó que sin La amortajada no habría existido su obra maestra Pedro Páramo. Los estudios de género contemporáneos reconocen en ella una pionera absoluta de las dinámicas de poder y los roles de la mujer en la sociedad.
Una última reflexión
María Luisa Bombal fue una arquitecta absoluta de la atmósfera. En sus letras la lluvia, la costa central y la niebla representan fielmente el estado mental de sus personajes. Demostró que la brevedad es el arte definitivo; no se necesita un tomo de 500 páginas para desarmar a un lector. La última niebla se lee en una tarde, pero se queda contigo una vida entera.
Comentarios
Publicar un comentario