Miguel Strogoff o el deber como aventura Por Daniel Olivero González– Apuntes desde mi rincón A Julio Verne no lo conocí por sus libros más afamados: "Viaje al centro de la Tierra", "Veinte mil leguas de viaje submarino", "La vuelta al mundo en 80 días", etc. Ciertamente había visto sus adaptaciones al cine y hojeado las versiones juveniles que mi madre me regalaba con la esperanza de cultivar en mí el amor por la lectura. Debo ser sincero: eran excelentes adaptaciones, pero aunque la letra fuera grande, el grosor del volumen me desanimaba de inmediato. Pero el destino del lector siempre alcanza. En algún momento entre los fines de los 70 y principios de los 80, me tocó leer en el colegio Miguel Strogoff. Mi madre —que no escatimaba cuando se trataba de libros— consiguió la versión completa, ignorando mis reclamos. Una mirada seria bastó para detener cualquier rebelión literaria. Llegó a casa con un ejemplar de la Biblioteca Clásica Sopena, comprado en la ...