La muerte como parte de la vida Por Daniel Olivero González Llegué a Murakami por dos caminos que, por raro que suene, terminaron cruzándose en la misma página. Primero fue el entusiasmo contagioso de un contacto de Facebook, allá por mediados de los 2010, la recomendación entusiasta de un fan incondicional. Años después, interesado en entender cómo escriben quienes escriben, me cayó una edición digital de "De qué hablo cuando hablo de escribir", un libro que no es un recopilatorio de técnicas y trucos de escritura, sino una reflexión donde el autor conversa con el lector. Murakami habla desde la experiencia, sin pontificar ni dar cátedra. Ahí, él nos cuenta que escribir es una forma de enfrentar la vida y sus vicisitudes. Con ello en mente, el asunto se volvió más personal. Porque ya no era solo “leer a Murakami”, sino asomarme a su taller, a la rutina, a ese método casi físico con el que él sostiene la escritura. La experiencia de leer Tokio Blues fue como asistir a un ...