Mi encuentro con Coloane (Don Pancho para los amigos) La voz de Francisco Coloane la conocí a los nueve años. Estaba en quinto básico cuando nos tocó leer El último grumete de la Baquedano . Entendí poco. Avanzaba algunas páginas con disciplina escolar, pero desertaba hacia la televisión con la facilidad de un grumete distraído. El encargo era escribir un resumen. El mío debió parecerse al cuento de Borges, Pierre Menard, autor del Quijote; en mi caso una una copia involuntaria, pero con letra infantil. Comprendí lo básico: el buque escuela, el joven polizón que se convierte en marino. Pero el libro no tocó todavía mi corazón. Eso ocurriría tres años después, con Cabo de Hornos . La brutal matanza de los “popis”, crías de lobos marinos recién nacidos, me abrió una puerta que ya no se cerraría: la del sur austral. De pronto estaba allí, navegando los canales, rodeado de hombres solitarios y ásperos, empujados por la pura ley de la supervivencia. Ese libro me presentó de...