El Mayorazgo de Ballantrae
Por Daniel Olivero González – Apuntes desde mi rincón
“El bien y el mal no son sino los dos brazos del mismo cuerpo. Lo trágico es cuando uno intenta amputar al otro.”
El carisma perverso de James Durie se opone a la tosca personalidad de su hermano Henry.
Febrero de algún año del primer decenio del siglo XXI. Deambulaba por entre los puestos de una feria de antigüedades en la comuna de Providencia. Unos jarrones de bronce me llamaron la atención, y algo —quizás la intuición o el azar literario— me llevó a mirar dentro de uno de ellos. Ahí estaba: un viejo libro de tapas rojas, gastado, digno de un cofre pirata.
El autor: Robert Louis Stevenson.
El título: El Mayorazgo de Ballantrae (The Master of Ballantrae, 1889).
Ya conocía la brillantez de la pluma del escocés: La isla del tesoro, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Los usurpadores de cadáveres… historias que me habían hecho caminar junto al despiadado pero entrañable John Long Silver, entre las calles cubiertas de neblina del Londres victoriano y sus clases sociales tan crueles como hipócritas. Pero este hallazgo fue distinto.
En El Mayorazgo de Ballantrae me encontré con la historia de Escocia, su orgullo, sus guerras y sus pasiones familiares, a través del drama íntimo de dos hermanos enfrentados por el amor del padre, de una mujer y de la herencia de una fortuna.
Trama y atmósfera
La historia, ambientada durante la revuelta jacobita de 1745, gira en torno a los hermanos James Durie, el mayorazgo, y Henry Durie, el hijo menor. La familia Ballantrae, fiel a la nobleza escocesa, se ve envuelta en el conflicto entre los partidarios de los Estuardo y el dominio inglés. Para salvar las propiedades familiares, los hermanos deciden dividir su destino: uno apoyará la rebelión, el otro permanecerá fiel al rey.
Pero esta decisión, que parece táctica, se convierte en una sentencia trágica. James —el mayorazgo— sobrevive a la guerra y se transforma en un ser oscuro, amoral, una especie de fantasma de la arrogancia y la crueldad. Henry, el hermano que quedó atrás, carga con la sospecha, la culpa y el resentimiento.
Desde entonces, la historia se convierte en un largo duelo entre ambos: un combate moral y espiritual que atraviesa el tiempo, los mares y los continentes.
El relato está narrado por Ephraim Mackellar, el mayordomo de la familia, cuya voz —llena de dignidad y prudencia— da forma a la memoria de los hechos. Mackellar es el testigo ideal: el hombre sensato que observa el derrumbe de una casa noble, la locura del orgullo y el veneno del rencor.
El mayordomo Ephraim conversando con su amo Henry
Temas y simbolismo
Como en toda gran novela de Stevenson, hay aventura, viajes y duelos, pero aquí predomina la oscuridad moral. El Mayorazgo de Ballantrae no es un relato de piratas, sino una tragedia sobre el bien y el mal dentro de una misma sangre. James encarna la inteligencia, la audacia y la corrupción; Henry, la pasividad, la bondad resignada y la debilidad. Ambos se necesitan y se destruyen.
Tarde o temprano los hermanos se enfrentarán en duelo mortal.
Stevenson, que escribió esta obra durante su exilio en los mares del sur, reflexiona sobre la naturaleza humana como territorio dividido —tema que ya había explorado en Dr. Jekyll y Mr. Hyde. En los Durie, los dos hermanos, habita la dualidad del alma: uno vive para dominar, el otro para sufrir. El resultado es una lucha interminable, donde la muerte no trae paz, sino eco.
Estilo y legado
Publicada en 1889, El Mayorazgo de Ballantrae combina el relato histórico con la intensidad psicológica de la novela moderna. Su estructura epistolar y testimonial —diarios, cartas y memorias— le otorgan un aire de crónica verosímil. La prosa de Stevenson es elegante, melancólica, llena de descripciones que mezclan el romanticismo con el fatalismo escocés.
El paisaje —castillos, páramos, mares— es también protagonista: escenario del desarraigo, espejo del alma y frontera del orgullo.
No es casual que Borges admirara este libro: en su complejidad moral y su estructura de espejos se anticipan muchas de las obsesiones del siglo XX.
Sobre Robert Louis Stevenson
Retrato de Robert Louis Stevenson por Eloy Cardumen
Robert Louis Stevenson (1850 – 1894) fue, ante todo, un contador de historias del alma humana. Escocés de nacimiento y viajero por destino, supo unir la aventura con la reflexión moral, el exotismo con la intimidad de la conciencia.
Sus obras —La isla del tesoro, El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Secuestrado, El diablo en la botella— no solo trazan mundos de acción y misterio, sino también las grietas del espíritu, donde conviven la luz y la sombra.
El Mayorazgo de Ballantrae es quizá su relato más amargo y adulto: un duelo entre hermanos, símbolo de la eterna lucha entre el orgullo y la redención, entre la herencia y la libertad.
Stevenson lo escribió lejos de Escocia, enfermo y exiliado en cuerpo, pero con su mente aún recorriendo los castillos de su tierra natal.
Murió joven, en Samoa, mientras escribía, como si el mar del sur le ofreciera el descanso que su corazón viajero nunca halló. Pero su literatura —vigorosa, melancólica y siempre humana— sigue recordándonos que las verdaderas batallas se libran en el alma.
Por qué leerlo hoy
Leer El Mayorazgo de Ballantrae es sumergirse en una tragedia universal, tan intensa como un mito griego pero narrada con el pulso aventurero de Stevenson. Es una historia sobre la herencia, el orgullo, la redención imposible y el amor maldito, donde nadie sale ileso.
Más allá de su ambientación histórica, es una novela sobre la sombra que cada uno lleva dentro, sobre ese combate silencioso entre el deber y el deseo, entre la nobleza y la venganza.
Encontrar este libro, en una feria de Providencia, fue también encontrar una metáfora de la lectura misma: una voz antigua que aún nos habla desde el polvo, recordándonos que los grandes conflictos —como los de los Durie— nunca envejecen.
Ficha del ejemplar personal
Título: El Mayorazgo de Ballantrae
Autor: Robert Louis Stevenson
Editorial: Emecé Editores S.A. – Biblioteca Emecé de Obras Universales
Lugar de publicación: Buenos Aires (Argentina)
Año: 1945
Traducción: por Julián Iriondo
Encuadernación: Tapas duras color rojo, impresión a dos colores
Colección: Biblioteca Emecé de Obras Universales (sección de ficción)
Extensión aproximada: 306 páginas (según catálogo de la edición)
Temas centrales: Herencia, rivalidad entre hermanos, orgullo, venganza, moral dividida, conflicto histórico jacobita (Escocia, siglo XVIII)
Nota personal: Edición de librería de viejo, hallazgo en feria de antigüedades en Providencia (Santiago de Chile), tapa roja y olor a libro vivido.
Ficha del libro – Edición estándar
Título: El Mayorazgo de Ballantrae (The Master of Ballantrae)
Autor: Robert Louis Stevenson
Editorial: Alianza Editorial / Penguin Clásicos / Austral (según edición)
Primera publicación: 1889 (Londres, Cassell and Company)
Traducción recomendada: José Lasaga Medina (Alianza, 2010) / Julio Gómez de la Serna (Austral, 1955)
Género: Novela histórica, aventura, drama moral
Extensión: entre 320 y 400 páginas (según edición)
Idioma original: Inglés
© [2025] [Daniel Olivero González]. Todos los derechos reservados.
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